Mari Luz y David son una pareja muy especial. Me llamaron aconsejados por un gran amigo, también fotógrafo al que estimo y admiro muchísimo. Tuvimos una pequeña entrevista y pronto conectamos en el tipo de reportaje que ellos deseaban y yo les proponía. La primera parte de la sesión se realizó en el estudio. En la segunda Mari Luz, David y Darío me abrieron las puertas de su casa. Allí vivimos momentos mágicos, llenos de amor y emoción, y sobre todo, de naturalidad y espontaneidad. Darío, es un niño muy extrovertido al que le encanta jugar con sus papás y con su hermanito Adán, que ya está en el mundo (¡es precioso!). Aquí está la muestra de un reportaje redondo. Muchas gracias Mari Luz, David y Darío, no sólo por abrirme las puertas de vuestra casa, de vuestra intimidad, sino también por abrirme la puerta de vuestro corazón.