Mientras subía las fotos a la galería pensaba el texto para hablaros de esta boda. Y mientras más lo pensaba más me quiero dejar llevar. Conozco a Sergio casi desde que nací. Crecimos juntos en la barriada de Jardín de Málaga, jugamos juntos y casi nos hicimos adultos juntos. Luego la vida nos hizo tomar caminos distintos y perdimos un poco el contacto. Al cabo de unos años y gracias a la Semana Santa nos volvimos a encontrar. Y este reencuentro ha sido como ser niño otra vez, como cuando jugábamos en la “calle” a la pelota, a las chapas o a los trompos…Bueno, y qué voy a decir de Tati…Aunque no la conozco de hace tanto tiempo ha demostrado ser una mujer de bandera, una chica encantadora y especial. Son el uno para el otro y eso me hace muy feliz. El día de su boda me sentí uno más de la familia. Me reencontré con otros viejos amigos del barrio y lo pasamos….ufffff!!!…La verdad es que me siento muy privilegiado al haber compartido su boda con ellos, ver cómo se emocionaban en el altar y cómo disfrutaban en el banquete, las miradas de complicidad durante la sesión de fotos…Es maravilloso poder vivir todas estas emociones y me hacen sentir muy feliz al recordarlo. Muchas gracias Tati y Sergio por confiar en mi trabajo. Un beso chicos!
P.D. Tati, tenemos que repetir esa maravillosa paella en casa de tus padres!



